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07/09/2012 General

Entrevista a Fernando Villarán en la revista Stakeholders

“La empresa no se hace alrededor de las máquinas sino alrededor de los colaboradores”

Las empresas nacieron con una firma convicción de generar ingresos para sus accionistas. Con el tiempo el concepto de empresa ha evolucionado; hoy para ser una compañía exitosa tienes que ser socialmente responsable con tus grupos de interés. Para Fernando Villarán, presidente de SASE Consultores, a la empresa le irá muy bien siempre cuando apueste por sus colaboradores como protagonistas del cambio.

En los últimos años nuestro país ha experimentado un crecimiento económico acelerado debido a una mayor apertura de nuestros productos a mercados internacionales, ¿Cuál es la fórmula para mantener el crecimiento y encontrar el camino ansiado hacia el desarrollo nacional? ¿Cree usted que todos los actores sociales deben participar?

El Perú, en toda su historia republicana nunca ha tenido este desempeño económico. Si comparamos las cifras sobre crecimiento económico, desde que se lleva registro de las cifras, nunca hubo una década igual. Los resultados de hoy evidencian que hemos hecho bien las cosas como país, lo que nos debe llenar de orgullo. En ésta época de apogeo, conviene recordar que venimos de una economía con una crisis muy grave que se acentuó durante los años 80, cuando vivimos la hiperinflación y el terrorismo. El país supo sobreponerse a estas dificultades, y en el plano económico, sentamos las bases para un ordenamiento macroeconómico, el cual se demoró algunos años en ponerse a velocidad de crucero, pero finalmente ya podemos cosechar los frutos gracias a la confianza del sector privado. Particularmente, creo que este auge económico se debe al esfuerzo de muchos actores. Por ejemplo, tenemos una participación muy activa de las empresas transnacionales que han venido al Perú a invertir en diversos sectores económicos como la minería y las telecomunicaciones. Sin embargo, los esfuerzos más dinámicos, los que generan mayor empleo, han venido desde abajo, como es el caso de la gastronomía. La gastronomía se ha desarrollado a lo largo y ancho del país en base a miles de pequeños negocios, desde restaurantes hasta las escuelas de chefs, pasando por los fabricantes de utensilios de cocina y salas de diverso tipo. Todos ellos son parte del boom gastronómico. Con la feria gastronómica Mistura nos dimos cuenta que este sector no solo representa a los restaurantes sino que también son parte de esta cadena, los productores de la papa, y de cada uno de los insumos que requiere la cocina peruana. En resumen los actores económicos han tenido una respuesta positiva a las oportunidades que se han abierto en nuestro país, tanto de las empresas más grandes como de las más pequeñas.

Las empresas han pasado de ser meros actores económicos a tener un mayor protagonismo en el ámbito político y social, ¿Cree usted que hay mayor sensibilidad del empresariado nacional para vincularse con los problemas nacionales? ¿El cambio se debe a que la responsabilidad social se ha insertado dentro de la gestión de las empresas?

En realidad esto es un fenómeno mundial en la cual las empresas privadas, en particular las empresas más grandes y corporaciones, tienen un rol protagónico no tan solo en el desarrollo económico del país, sino también en la vida social y política. Esto se da sobre todo en los países desarrollados y emergentes. El tema de la responsabilidad social se vuelve crucial, si antes era algo deseable, algo así como una moda, ahora se vuelve una necesidad porque empresas, corporaciones y bancos muy grandes, sin responsabilidad social son un peligro para las sociedades. Una experiencia negativa reciente es la crisis financiera del 2008, donde cuatro bancos de inversión, como Lehman Brothers, cruzaron la línea ética y vendieron instrumentos financieros tóxicos con los que inundaron los mercados mundiales, paralizando la producción y se produciendo la Recesión del 2009 en todo el mundo. En el caso de los bancos de Estados Unidos, estos se han excedido en su poder, pero también ha fallado el Estado que no ha regulado adecuadamente la actividad financiera. Entonces, mi hipótesis es que en Estados Unidos se perdió el equilibrio entre el Estado y el mercado. En el Perú no hemos tenido este problema porque aquí si se reguló bien el sector financiero, pero eventualmente podríamos tenerlo si es que algunas empresas muy grandes llegan a manipular los mercados, asumiendo un protagonismo desmedido. En Estados Unidos la política económica de alguna manera fue capturada por los grandes bancos, en nuestro país sería un grave error si la política es capturada por unas cuantas empresas, sería un grave riesgo. Las experiencias nos han demostrado que un sector privado muy dinámico requiere del apoyo de un Estado fuerte y eficiente; se trata de una alianza estratégica entre dos actores poderosos, el sector privado y el Estado. Un país no es estable si alguno de los dos actores adquiere demasiado poder y el otro es muy débil.

¿Para usted se ha marcado un hito desde el surgimiento de la responsabilidad social en nuestro país? ¿Según su opinión personal cuanto puede avanzar una empresa si desarrolla programas o iniciativas de responsabilidad social?

En el Perú tuvimos un desarrollo bastante temprano de la responsabilidad social en comparación con otros países de América Latina. Con Perú 2021 y SASE iniciamos la responsabilidad social incluso antes que Brasil, pero ellos con el paso del tiempo nos han sacado ventaja. En los últimos años la responsabilidad social en el Perú ha tenido un desarrollo sostenido y esto ha sido un factor que ha contribuido a los resultados macroeconómicos del país.

En el caso de las compañías mineras vemos como hay algunas empresas más responsables, que tienen menos problemas sociales que otras empresas que no han asumido plenamente los principios y la práctica de la responsabilidad social. Lo que está significando que las empresas comienzan a mirar con detenimiento a las que tienen buenas relaciones sociales con el entorno y pocos conflictos, a las que todos tratan de imitar. Este efecto demostración es muy positivo.

¿Para usted el compromiso que asume la empresa privada con sus colaboradores termina con los derechos laborales? ¿Qué otros beneficios debería brindar la empresa para mantener estrecha relación con estos stakeholders?

Tanto en el mundo como en el Perú, los recursos humanos se han vuelto un factor clave para las empresas. Ello va de la mano con los cambios dentro de la organización, hemos pasado de una organización vertical a una horizontal, con mayor participación de los profesionales y colaboradores.

El recurso humano es la fuente de creatividad e innovación de las empresas. La innovación es el factor principal de competitividad por lo tanto los recursos humanos han pasado a ser el principal factor de éxito de las empresas.

Si esto es así, entonces las relaciones laborales ahora se convierten en un factor sumamente importante y el efecto de una buena relación laboral se ve casi de inmediato reflejado en la performance de la empresa.

Sin embargo hay muchas empresas que no asumen el tema de los derechos humanos sobre todo enfocado a los derechos laborales Uno de los grandes problemas del país es la informalidad. En ese contexto no existen los derechos laborales, no hay seguro de salud, no hay jubilación, se trabaja más de 8 ocho horas diarias, a veces no se descansa y otras veces no se paga ni el sueldo mínimo. Entonces nuestro país tiene una deuda con unos 8 millones de trabajadores que no tienen garantía de sus derechos laborales. Ello viene a ser una tarea que debemos enfrentar todos, desde las empresas más grandes hasta las más pequeñas.

Una solución a este problema es fomentando la articulación de las empresas grandes con las pequeñas. Con el proyecto Articulando MYPERU logramos articular a más de tres mil pequeñas empresas con 10 a 12 empresas grandes. No solamente mejoramos la productividad y el aumento de los ingresos de las micro y pequeñas empresas, sino que también se han logrado la formalización de estas empresas. Nuestro programa ha probado que la articulación empresarial entre pequeñas y grandes empresas es la estrategia más eficaz para el crecimiento de las pequeñas empresas, al mismo tiempo que para su formalización.

Uno de los casos más exitosos fue del Backus, una de las empresas que ha participado en Articulando MYPERU, trabajando con 300 pequeños productores agrícolas a través de su programa Progresando Juntos. Otro caso es el de una empresa ayacuchana, Productos del País, que exporta tara hacia Europa; se logró la articulación de 400 pequeños agricultores en una de las regiones más pobres del Perú. Con el cultivo de la tara no tan solo se realiza un cultivo sostenible socialmente sino también ecológicamente.

El tercer ejemplo es de la empresa PROASSA de Chiclayo que exporta café orgánico incluso con su marca propia. Esta compañía mediana ha logrado la articulación de 1700 pequeños productores de café que antes vendían en el mercado local y hoy exportan a mercados dinámicos y sofisticados del mundo.

Con estos ejemplos queda demostrado que la responsabilidad social con los propios trabajadores de la empresa es muy importante porque sirve para mejorar las condiciones de vida de éstos, pero si la empresa puede ampliar este concepto hacia fuera de ella, y logra integrar a los trabajadores de sus proveedores y contratistas, esto es mucho mejor todavía. De esta manera, las grandes empresas y corporaciones a nivel mundial han logrado ser competitivas, y al mismo tiempo generan empleo y consiguen una cobertura o protección social.

¿Cuánto se ha internalizado la responsabilidad social en las políticas laborales de la empresa?

El principal impacto social que tiene una empresa son sus trabajadores. Sí una empresa tiene grandes utilidades pero genera muy poco empleo será difícil que logre el respaldo de la comunidad porque ellos se benefician poco con la empresa. Pero, si por el

contrario, es una empresa que genera mucho empleo, ya sea directa o indirectamente, si obtendrá el respaldo social porque la comunidad se ve objetivamente beneficiada. Esta es una de las consideraciones claves a tener en cuenta en la práctica de la responsabilidad social. Entonces, las empresas se dedican sólo a hacer dinero sin considerar el entorno o las empresas crecen con una estrategia de integración al medio donde se ubican; este es el dilema. Las lecciones de las crisis mundiales apuntan a que es necesario tener un enfoque más integrador.

Comparemos Estados Unidos con Alemania ¿Cuál de los países es mejor? Obviamente Alemania, porque hoy sostiene a toda Europa, y en cuanto al tema laboral, las diferencias son gigantescas. Mientras que en Estados Unidos durante los últimos 30 años, se ha satanizado a los sindicatos, en Alemania se han mantenido. Por ello cuando una empresa como la Mercedes Benz, tiene dificultades por la crisis europea, los sindicatos alemanes llegaron a un acuerdo laboral con la empresa, bajaron las horas laborales y el sueldo, pero no despidieron a ningún trabajador. ¿Cuánto de desempleo tiene Alemania? Solo un 4 por ciento mientras que Estados Unidos llega hasta el 9-10 por ciento. Aquí se aprecia claramente dos modelos de desarrollo, uno de mayor responsabilidad social y el otro no.

¿Para usted el compromiso que asume la empresa privada con sus colaboradores termina con los derechos laborales? ¿Entonces usted diría que un capital humano satisfecho está directamente relacionado con el buen desenvolvimiento de la empresa?

La compañía puede ser competitiva en la medida que cuente con trabajadores calificados y motivados. A la empresa le irá mucho mejor, si el trabajador pasa de ser pasivo a un colaborador protagonista. Por lo tanto, el concepto de empresa ahora ya no se hace alrededor de la máquina sino alrededor de los trabajadores; esa es una transformación que todas las empresas deben lograr porque se está dando en todo el mundo.

En empresas como Toyota, todos los empleados participan en los círculos de calidad que es donde surgen las mejoras y las innovaciones. Si una idea es buena, venga de cualquier trabajador, por muy humilde que se su puesto, la empresa toma nota y luego la aplica a la producción. Para llegar a un buen nivel de innovación, las empresas tienen que tratar bien a sus trabajadores. La creatividad trae como consecuencia una mayor productividad, utilidad y crecimiento.

¿Qué podemos aspirar de la empresa privada en materia de derechos laborales?

Las empresas se están dando cuenta que sus colaboradores son su principal recurso. Si es que la compañía mejora el clima de creatividad en el trabajo, fomentando la innovación y el trabajo en equipo, y brinda a los colaboradores la libertad necesaria para que puedan tener iniciativa, tendrán como resultado final una empresa este mucho más fuerte.

La mejor inversión que puede hacer una empresa es su propio trabajador. Si las empresas quieren ser líderes, van a tener que invertir en sus trabajadores y lograr un buen clima laboral.

La responsabilidad social es el tema del día, ya que en estos momentos se está convirtiendo en una necesidad mundial, en todos los países, pero sobre todo de los países más pequeños, ya que en ellos hay mayor riesgo de que puedan caer bajo el control de unas pocas “empresas demasiados grandes”. Si esas empresas practican la responsabilidad social, este riesgo prácticamente se elimina. Es decir, a veces los estados pequeños y débiles no pueden regular adecuadamente, y en esos casos, las grandes empresas con responsabilidad se autoregulan, en beneficio de su entorno y del país.

 

La Picadura del Escorpión

¿En el libro La Picadura del Escorpión usted propone que los Estados deben tener estrategias que vayan de abajo hacia arriba?

En los países desarrollados surgió una política que se denominó el chorreo (trickle down en inglés) que sirvió para reducirles impuestos a las empresas más grandes y corporaciones, pensando que con esas facilidades iban a invertir más y generar más empleo. Como resultado de ello, en estos países, se produjo un deterioro de ingresos, mayor ingreso en los estratos más altos y menores ingresos en los estratos más bajos; se deterioró la distribución del ingreso, lo que dio lugar a mayor inestabilidad y conflictos sociales.

En mi libro La Picadura del Escorpión propongo una estrategia de desarrollo de abajo hacia arriba, en donde los factores principales sean la innovación, el emprendimiento, la educación de calidad y empleo de calidad para todos, que generalmente se da en un contexto de pequeñas y medianas empresas (PYMEs) dinámicas y modernas.

El objetivo de un país es que todos sus adultos tengan un buen empleo con buenos ingresos, no puede ser que la gente viva siempre de los programas sociales; ellos sólo pueden ser temporales y para los grupos más vulnerables.

En España hay un 25 por ciento de desempleo y un 50 por ciento de desempleo juvenil, esos son cifras inaceptables. Una sociedad no puede vivir tranquila en una situación así con un cuarto de la población adulta desempleada y con la mitad de los jóvenes, educados o no, desempleados. Con esas tasas de desempleo no se puede garantizar una estabilidad social, ni un buen clima para las inversiones.

¿Para cambiar el mundo no solo se puede hacer del sector político sino desde cualquier espacio?

Antes para cambiar un país necesitabas una organización política, tener un partido, llegar al poder y desde el gobierno transformar el país. Mi propuesta es que se puede comenzar con la transformación del país desde cualquier rincón.

Hoy estamos en una nueva sociedad, la sociedad del conocimiento, en donde predominan las tecnologías de la información y las comunicaciones, la internet y los celulares. Ahora, una buena idea puede ser descubierta en cualquier lugar, y desde allí comenzar a transformar el mundo. Esto no era posible hace 50 años, pero ahora sí; es importante que la gente sea consciente de eso y que aproveche esta oportunidad.

¿Cómo ve el Perú a futuro? ¿Podemos pensar en un Perú emergente?

El Perú ya es un país emergente. La pregunta es cuáles han sido los factores que nos hecho un país emergente. Un macro economista convencional te responderá; la clave ha sido la gran inversión extranjera, la cual sin duda ha sido importante. Pero ha sido el principal factor de crecimiento. Hoy día el motor del crecimiento es la demanda interna, la construcción, el comercio, los servicios, en donde proliferan las pequeñas empresas.

Por ejemplo, el emporio industrial-comercial de Gamarra hoy cuenta con más de 20 mil empresas y hace diez años tenía la mitad; las microfinanzas han crecido una barbaridad, generando una oferta de crédito que se dirige a los más pobres y creando empleo; la región de San Martín se ha desarrollado en base a la asociatividad de sus pequeños productores de café, cacao, palma aceitera y palmito, sus productos estrella.

Estos actores han sido tan o más importantes que la gran inversión minera. Esto se puede comprobar en Lima: ¿Cuánta gente va a Mega Plaza en el cono norte? ¿Quiénes son sus clientes? ¿Acaso son los empleados de la minería o de la banca? La verdad es que sus clientes son mayoritariamente conductores y trabajadores de las pequeños empresarios emergentes, ellos son los que están comprando y moviendo el mercado interno. Entonces el magnífico resultado macroeconómico se debe también a este crecimiento de abajo hacia arriba, aunque muchos no lo quieran creer.